¿Qué es el blanqueamiento dental?
El blanqueamiento aclara el color natural del diente con un gel de peróxido que penetra el esmalte y descompone los pigmentos acumulados en la dentina. No desgasta el diente ni le pone nada encima: cambia el tono de la estructura que ya tenés.
Es el procedimiento estético más conservador que existe. Por eso, dentro del Diseño de Sonrisa, casi siempre es el primer paso: si el color resuelve el caso, no hace falta tocar el diente con nada más.
En consultorio o en casa
- En consultorio: gel de mayor concentración aplicado por la especialista, con protección de encías. Resultado visible en la misma sesión.
- En casa, con férulas hechas a medida: gel de menor concentración durante varios días. Más gradual, y suele generar menos sensibilidad.
- Combinado: se arranca en consultorio y se mantiene en casa. Es lo que mejor sostiene el resultado en el tiempo.
Cuál conviene no se decide por catálogo: depende del tipo de mancha, de tu nivel de sensibilidad y de si tenés restauraciones visibles.
Qué manchas sí aclara y cuáles no
Esta es la parte que casi nadie explica antes de cobrar, y es la que más decepciones evita:
- Responden bien: manchas por café, té, vino tinto, tabaco y el amarilleo propio de la edad.
- Responden poco o de forma despareja: manchas por tetraciclinas y fluorosis. Se puede mejorar, pero el resultado no es uniforme y hay que decirlo antes.
- No responden nunca: las coronas, carillas, incrustaciones y resinas no blanquean. Son materiales, no esmalte. Si tenés restauraciones en dientes visibles y blanqueás el resto, van a quedar más oscuras por contraste — y el plan pasa a ser reemplazarlas después del blanqueamiento, para que se hagan del tono nuevo.
- Un diente oscuro solo: suele ser un diente sin vitalidad. Ahí el problema no es de superficie y el abordaje es otro — normalmente endodoncia y blanqueamiento interno.
Sensibilidad: qué esperar
La sensibilidad al frío durante el tratamiento y las 24–48 horas siguientes es frecuente y transitoria. No significa que el diente se esté dañando. Se maneja bajando la concentración, espaciando las sesiones o usando pastas desensibilizantes antes de empezar.
Si la sensibilidad es intensa o no cede en unos días, hay que revisarlo: puede haber una caries, una filtración o una recesión de encía que estaba ahí desde antes.
Quién no es candidato ahora mismo
- Caries activas o restauraciones filtradas — se tratan primero.
- Enfermedad de encías sin tratar — el gel irrita un tejido ya inflamado. Primero periodoncia.
- Embarazo y lactancia — se pospone por prudencia, no por daño comprobado.
- Dientes con fracturas o desgaste severo — el peróxido llega a la pulpa con más facilidad.
Por eso el blanqueamiento empieza con una revisión, no con el gel.
Cuánto dura y cómo mantenerlo
Según los hábitos, entre uno y tres años. Lo que más lo acorta es el café, el té, el vino tinto y el tabaco. Enjuagarse con agua después de esas bebidas y mantener la higiene diaria estira bastante el resultado; los retoques en casa con las mismas férulas hacen el resto.
Cuánto cuesta
La valoración estética cuesta $35 e incluye la revisión con la especialista, radiografía digital y un plan con costos por escrito. El precio del blanqueamiento se define en esa valoración, porque depende de la técnica que convenga y de si hay algo que tratar antes.
Lo decimos así a propósito: poner un número antes de ver tu caso sería inventarlo.